Talleres Orsai
← Volver a prólogos
Prólogo de Hernán Casciari

Estudió, trabajó, hizo amigos, leyó, pensó y escribió en la lengua de allá

Sobre Andanzas

PRÓLOGO · 31 de agosto de 2026 · 13:30

Fermín Damirdjian se fue de la Argentina en 1982, cuando todavía era un chico, y creció en Brasil con una vida entera armada en portugués. Estudió, trabajó, hizo amigos, leyó, pensó y escribió en la lengua de allá. Sin embargo, cuando empezó a buscar una voz para estos recuerdos, apareció el castellano como una puerta hacia la infancia.

Esa elección no es menor: escribir en la lengua de los primeros años trae de vuelta una música más antigua, una forma de mirar previa a la adultez, una zona donde las palabras todavía conservan algo del asombro inicial. Este libro reúne escenas sueltas de infancia, adolescencia y juventud, textos nacidos en talleres, cartas posibles, recuerdos mínimos, nombres provisorios que funcionan como piedritas en el camino. No necesita una cronología rígida, porque su fuerza está en otra parte: en la manera en que cada fragmento deja ver una doble pertenencia, un yo partido entre países, idiomas y registros afectivos. También hay un deseo muy claro de no quedar encerrado en la memoria privada, esa que solo les interesa a los parientes. Fermín busca que sus escenas puedan ser leídas por alguien que no conoce a nadie de esa familia, ni de ese barrio, ni de esa mudanza. Y ahí aparece lo más valioso: una autobiografía discreta, hecha de detalles, donde el pasado no vuelve para explicar todo, sino para ofrecer pequeñas señales de una vida que aprendió a traducirse sin dejar de ser propia.